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ENTREVISTA

Andrés Calamaro: «Pronto vamos a echar de menos la Edad Media»

Hay momentos donde las presentaciones son insípidas e incluso odiosas. Si tenemos que hablar en términos generales sobre Andrés Calamaro diríamos que es un icono del rock internacional y un personaje genial. Como no es una figura al uso, quedarnos con dos pinceladas teloneras saben a poco. Calamaro es uno de los últimos románticos del siglo XXI. Fiel a sus ideas, leal a sus palabras, a sus verdades afiladas. Rebelde con argumentos, con aroma a torería, bohemia y elegancia. La carta de presentación no puede ocuparnos mucho más así que, sin más dilación, que suenen clarines y timbales. Estamos ante una encerrona en solitario con el cartel de “no hay billetes” colgado; Andrés Calamaro. 

¿Puede recordar el momento exacto cuando toma la decisión de querer ser el vocalista de “Los Rodríguez” y finalmente Andrés Calamaro en solitario? En pocas palabras, ¿cuándo brota en usted la decisión de ser artista?

No sé si existe un momento exacto … Antes de Los Rodríguez había montado una banda donde oficiaba como vocalista principal pero hasta entonces era músico de teclados o batería, músico preparado para tocar con bandas o artistas solitarios, con ciertas habilidades en el estudio de grabaciones. Soy músico de rock, una subespecie musical, a las formalidades de un contrato, soy artista entre comillas. Creo que con quince años me propuse ser  más que un aficionado entre la audiencia, en parte porque la policía apaleaba al público antes y después de los conciertos, a veces terminábamos detenidos en una comisaría. Pensé que era lo que tenía que hacer.  El mal menor.

 

¿Qué significó la etapa de “Los Rodriguez” en su vida?

Más cosas que los detalles musicales y el moderado éxito del que disfrutamos. Mucho más que un proyecto musical, discos y conciertos. En Madrid cumplí treinta años, celebré el amor, la soledad y me doctoré como músico de rock proyectado hacia adelante. No soy adicto a la nostalgia, no echo nada de menos ni de más. Tampoco supuse qué era la instalación del futuro, del tiempo siguiente. Al futuro de Los Rodriguez ahora lo llamamos pasado. Y lejano.  Perdone si no me regodeo rememorando tiempos ya pasados.

Argentina es su país, sus orígenes y comienzos en todos los sentidos. ¿Qué le sobra a Argentina que no tiene España y viceversa?

Las complicaciones en Argentina, en América Latina, escapan a cualquier concepto conocido en España y Europa. La vida es bonita pero, cuando se complica, entonces es espesa y sacrificada. En Europa, ocurre con las clases medias de piel blanca, se amplifican problemas que no afectan realmente a los ofendidos, se abrazan árboles … se practica una aparente preocupación puritana frente a conflictos que se presentan en forma de slogan.  Llega un momento en que somos extranjeros en todas partes, como destino es extraño. Madrid es rabiosamente cosmopolita y adicta a un hedonismo que me resulta ajeno. En conjunto me resulta solitaria, un desierto lleno de gente. Buenos Aires, que tampoco es Argentina, me resulta propia y ajena al mismo tiempo. 

 

“Bohemio” un single que vuelve de su álbum publicado en 2013 pero en esta ocasión, otra estrella de la música le acompaña: Julio Iglesias. ¿Cómo ha sido trabajar juntos?

Grabar con Julio Iglesias, una canción de las mías propias en un disco de esta naturaleza, es extraordinario. Ya habíamos grabado juntos, en un disco de tradicional mexicano, advertido estaba de la generosidad cómplice de esta leyenda y gran cantante. No sé si es normal que Julio Iglesias participe en un disco de duetos que escapa a un control de calidad propio y exclusivo, además cantando una canción de horma rockera presentada como bolero falaz. Con Julio Iglesias grabamos, luego nos llamamos para saludarnos y reír un poco, cuando se pudo nos juntamos a comer o cenar. En Bohemio se confirma como un cantante superior, derrochando clase.

 

Estamos ante la unión de dos de los mayores seductores del mundo de la canción. ¿Qué visión cree que comparten Andrés Calamaro y Julio Iglesias sobre el arte de la seducción en la actualidad?

No me puedo comparar con Julio Iglesias, menos aún con una leyenda entre los hombres y mujeres del mundo. Quizás ambos estamos anclados en el Siglo XX y compartimos ese concepto clásico y caballero del feminismo, los primeros feministas del mundo. Tampoco somos amigos íntimos ni nos hemos sentado a conversar estas cuestiones en profundidad. Me considero feminista y ateo, heredero de la izquierda de los intelectuales del siglo XX, fui criado y crecido en la tolerancia. Demasiado tolerante para estos tiempos intolerantes, es posible. Supongo que hay límites para todo … Con Iglesias nos entendemos bien, hemos sido sinceros diciendo lo que pensamos sin asomo de temor, eso cotiza y se aprecia.

 

Y Pucho, más conocido en el mundo entero como C Tangana, acaba de sacar su disco “El Madrileño” y ya está a la cabeza de todas las listas de números uno. “Hong Kong” es el tema que cantan juntos. Divertido, cañero y sobre todo muy rockero. ¿Cómo consigue mantener su sello y su atemporalidad en todas partes aún compartiendo cartel con el trapero más destacado del momento?

Para mí no existen los géneros, no en lo que conocemos como Pop o Rock. Género es el tango, el flamenco … músicas con mas raíces y caudal. No encuentro diferencias profundas con el artista Tangana, o no existen o hago de cuenta que no existen. El Rap ocurre hace cuarenta años o más, como el Punk … No me resulta ajeno para nada. Creo que esta idea forma parte de El Madrileño como concepto o disco conceptual en este sentido.  CT sabía qué buscar y qué encontrar, es el arquitecto de su propio disco grande, está claro.

 

Hablemos de libros. Para empezar y conocernos un poco mejor, nos gustaría hacer un recorrido por su vida a través de los libros que más le han gustado/ influido en cada etapa: Infancia, juventud, y tiempo presente. ¿Por qué esos títulos? ¿Algún pasaje que le recuerde a su propia biografía?

Supongo que pasé del Boom latinoamericano a Charles Bukowski  y esa rama de la literatura que abarca lo que abarca, tampoco voy a presumir de lector completo… nunca fui de grandes pretensiones literarias, no soy un lector ávido de novedades ni de clásicos. Leí lo que tenía que leer en los ochenta y los noventa, en el dos mil también … Serotonina de Michel Houellebecq me recuerda a parte de mi propia biografía.  Ahora mismo estoy leyendo Cesar Aira. Los ensayos son libros de consulta, a veces nunca termino de leerlos. A mi favor puedo decir que he leído tres libros, o más, en mi vida. Agrego a último momento la próstata de Phillip Roth y la música callada del toreo. John Self … de Dinero, de Martin Amis. En su momento nos marcó el personaje, más que el icónico Patrick Bateman

 

 

¿Puede decirme qué tres libros escucharía con tres canciones suyas?¿Porqué esta  elección?

No sé si puedo … las canciones duran cinco minutos, a veces menos. Escuchar libros y canciones al mismo tiempo …. Necesito tiempo para contestar eso. 

 

¿Su canción favorita de adolescente? ¿Y el libro?

Free Bird y Flash … es probable. Si me ajusto a lo que entendemos como adolescencia, antes de los veinte años.

 

¿Artista se nace o se hace?¿Qué cree que hay que tener para ser un  auténtico rockero?

No lo sé … No nací artista. Tampoco me interesa tanto la figura del rockero auténtico, me aburre la nostalgia y vivir demostrando ese tipo de cosas. El mito del rockero auténtico me parece de dudoso interés a priori, una esfinge clavada en un pasado perpetuo.

 

¿Ha tenido que sacrificar muchos deseos o ilusiones para alcanzar el éxito?

No que yo sepa ….  Sacrificarse es madrugar para viajar dos horas en el transporte público y trabajar.

 

¿Entre sus planes se encuentra escribir otro libro? Si es así, ¿de qué trataría y  a quién se lo dedicaría?

Escribo todos los días o casi todos. Escribí un libro para cine, luego empecé un proyecto de teatro (algo más complejo de terminar), un diario en verso de décimas redondillas y más cosas. No soy escritor ni periodista, podría pasarme la vida corrigiendo lo malamente escrito, a pesar de lo cual estaría en condiciones de publicar más cosas, lo que necesito es un editor dedicado, hacer las cosas bien. Mi plan es escribir todos los días.

 

¿Qué opinión le merece la concesión del premio Nobel a Bob Dylan y el escándalo que se generó al respecto?

No supe de ningún escándalo. Los premios siempre se discuten, todo se discute … y a nadie le importa. Bob Dylan es un autor que no ha presumido de intelectual ni de demasiadas influencias literarias, un icono cultural instalado en los años sesenta y presente en las décadas siguientes, muy vigente su canto y su cancionero. Tampoco fue un premio inesperado del todo, casi cada año se hablaba de Dylan como posible premio Nobel …. Hubo otros premios más escandalosos, lo mismo que ausencias escandalosas, como la de Borges o, más recientemente, Philip Roth.  

 

¿En la piel de qué tres personajes literarios le gustaría meterse?

Limonov … en parte. Tampoco me tome usted en serio.

 

Cambiemos de tercio. Tengo 23 años y soy muy aficionada a los toros.  Alguna vez le he podido ver por el callejón de Las Ventas en plena feria de San Isidro. Es todo un honor que artistas de su talla sean embajadores del arte del toreo. Que desaparezcan los toros no es una opción. ¿Tiene alguna idea o llamamiento para proteger y defender la tauromaquia?

El acoso a la tauromaquia es trágico como incendiar el Museo del Prado, es la victoria del slogan barato sobre el arte excelso, todos los atentados contra la inteligencia y el razonamiento intelectual, contra la libertad de las gentes, contra la alegría y el sentido de las cosas. Todo junto pero peor de lo previsto. La libertad a la que renunciamos voluntariamente es incalculable. Pronto vamos a echar de menos a la Edad Media. La mejor defensa de la tauromaquia es estudiarla, verla o leerla, aprender un poco, finalmente ser ejemplo de tolerancia y permitirse el beneficio de la duda. Hemos sobrevivido a interrupciones de la democracia y a la prohibición de la marihuana. Como gesto simbólico podríamos defender Las Ventas con armas de fuego pero … El concierto de conspiración o pandemia le resta sentido a la defensa de temporadas que, de momento, no pueden celebrarse por razones demasiado conocidas. Si viviéramos unos mínimos de normalidad, nuestros toreros serían portada de la revista Time y se les trataría como, en su momento, a Sartre o Picasso.

 

¿Se atreve a opinar sobre la cultura en nuestro país?

La cultura esta siendo ultrajada, maltratada y desatendida … Va a ser el siguiente feminismo, el próximo. El culturismo. Pero no creo que sea una cuestión excluyente del país, es una conspiración que funciona en Occidente, en sociedades de bienestar y pieles blancas. Los que menos problemas tienen se los inventan o pasan de todo, no es el escenario ideal para el florecimiento cultural.

 

En diferentes plataformas, redes sociales, y publicaciones de prensa vemos  cómo la libertad de expresión está viéndose coartada. Su mundo al final, va a contracorriente de los pensamientos políticos e ideales establecidos. ¿La  censura en medios que vemos en la actualidad, le está afectando creativamente de alguna manera?

Tendría que decir que no me afecta pero ni de eso me fío porque ya no alcanza con apagar el teléfono o desatender las redes, esta barbarie se presenta en forma de leyes, de criterios para conformar el cartel de un festival de música, deforma la ficción, derrite la inteligencia de las siguientes generaciones, vamos hacia un puritanismo impoluto que debería alarmarnos. Pero reaccionamos asustadizos, se percibe un temor presentado como auge del progresismo tardío. No existen intelectuales que respalden esta nueva inquisición, y a nadie le importa.

 

Su autor literario predilecto o alguien del que se lo haya leído  prácticamente todo.

Soy un lector bastante obvio, no me ponga usted a prueba que le voy a decepcionar. Tampoco quiero improvisar respuestas exóticas para impresionarle.

 

Yo le digo un personaje y usted me dice qué libro le regalaría a: Pedro Sánchez, Lola Flores, El Papa, Alejandro Talavante, Andrés Calamaro a Andrés Calamaro:

Le soy sincero …  no me gusta regalar libros, no me trajo suerte … Regalar un libro tiene un punto impertinente que me incomoda un poco. Creo, si, que hay libros que merecen leerse por cualquiera de estas personas notables, la biografía de Galimberti de Larraquy, Juan Belmonte, de Chaves, frases cortas de Emil Cioran, Sumisión de Houellebecq, Limonov de Carrère, algo de Philip Roth … En otro plan, la auto biografía de Miles Davis me ha despertado curiosidad y deseos de escuchar mejor el Jazz, la primera página de Poética y Cine de Cocteau, algunos conceptos explicados por Corrochano en Que Es Torear … Si elegimos bien a quien regalarle cada libro, puede funcionar. 

 

 

 

Si tuviera que llevarse un sólo libro a una isla desierta: cuál elegiría y por qué?

Perdona, me deprime pensar en una isla desierta … A veces me siento solo en medio de una ciudad poblada.

 

Si tuviera que elegir una sola canción ¿cuál sería la que serviría como BSO de  su vida?

Un Mash Up de Born To Lose con Free Bird. Luego Heart Of Mine, algún bolero y una canción del repertorio de Ismael Rivera que prefiero no pronunciar en voz alta.

 

¿Su lema de vida?

No me juzguen tan severamente. El epitafio de Brian Jones.

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