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LO LEÍDO
y lo liado
un blog de enrique garcía-maiquez

Silencio

En veintitantos años de trabajo en mi instituto, ayer me pasó algo inédito. Llegué al trabajo y no vi a nadie. A nadie. En las cuatro horas que estuve. Se daban, claro está, una serie de circunstancias y casualidades. Estoy en horario de tarde y era viernes. Viernes, además, de feria de Puerto Real. Muchos ciclos formativos están en período de recuperaciones, con horarios adaptados. El conserje estaría ocupado en otro lugar. Y los profesores, corrigiendo o preparando material en sus departamentos y talleres.

 

Pero las explicaciones lógicas no quitan nada a la sensación de misterio. Mi instituto es inmenso. Con cuatro edificios y mil y pico alumnos. Y no había un alma. El silencio, por el contraste, era exquisito. Yo hice mi guardia, nada; me fui al departamento a trabajar, nadie; salí al baño, silencio; me paré atónito ante la exposición que han puesto en un pasillo sobre la memoria histórica; en otro, sobre la violencia de género, claro, y el viejo IES también se encogía de hombros; me asomé a mi aula a la hora por si había venido algún alumno, y no. Cuando recogí para irme, crucé los dedos para no cruzarme en el último momento con cualquiera que rompiese el encantamiento. Tuve suerte.

 

Ha sido como un raro rato de intimidad intensa que hemos tenido mi IES y yo; y casi nos sonroja  recordarlo. Hicimos honor al sello tan bonito conmemorativo por su 50 aniversario. Aunque yo me había llevado para leer otro libro, con un silencio de tanta calidad, terminé buscando en el móvil Las coplas a la muerte de su padre.

 

 

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