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Reseñas
literarias
Iván Vélez

Torquemada. El gran inquisidor

por:
José Javier Esparza
Editorial
La esfera de los libros
Año de Publicación
2020
Categorías
Sinopsis
En el 600 aniversario del nacimiento de fray Tomás de Torquemada no se prevé fasto conmemorativo alguno al respecto, pues la figura del dominico hace tiempo que concentra toda la carga negativa adscrita a la Inquisición española, verdadero tema estrella negrolegendario. Primer inquisidor general de los reinos dominados por los Reyes Católicos, su apellido, Torquemada, se ha convertido en un oscuro adjetivo equiparable a fanático, a intolerante. Con esta breve pero esclarecedora obra, Iván Vélez no se propone contribuir a un proceso de blanqueamiento de Torquemada, sino a tratar de reconstruir el contexto histórico en el cual fue posible el crecimiento de la figura de aquel fraile dominico y el alcance y sentido que tuvo la institución a la que consagró gran parte de su vida. Una obra absolutamente imprescindible que perfila un nuevo y fundamentado retrato histórico del personaje, muy diferente al que ha llegado hasta nuestros días.
Iván Vélez

Torquemada. El gran inquisidor

Pocas cosas hay más incómodas para un historiador bien intencionado que tratar de explicar por qué hubo una Inquisición Española. Por una parte, las motivaciones que llevaron a su creación y rigieron su funcionamiento no pueden estar más alejadas de la sensibilidad contemporánea. Por otra, la institución ha servido tanto para la propaganda ideológica que se hace difícil aclarar sus auténticos perfiles. Y quizá sobre todo, su mera existencia constituye un problema de interpretación del gran periodo español, que fue el de los siglos XVI y XVII. En efecto, la Inquisición encarna la represión de cualquier heterodoxia, pero, a la vez, esa es la época de nuestro gran siglo de oro cultural. Así mismo, la persecución de los falsos conversos y la expulsión de los judíos son perfectos ejemplos de intolerancia, pero esa es la misma España que, a la vez, estaba haciendo cosas tan insólitas en la época como legislar la protección social de los nativos americanos y reconocer sus derechos, o plantearse institucionalmente la moralidad de las conquistas políticas. ¿Cómo entender la existencia de la Santa Inquisición?

En general, es imposible hacer Historia en serio si no trata uno de entender el contexto de los acontecimientos. Ese es exactamente el ejercicio al que se ha entregado Iván Vélez en Torquemada, el gran inquisidor. Fray Tomás de Torquemada es el inquisidor por definición, y de hecho fue el hombre que, entre 1483 y 1493, gobernó y dio su perfil al Santo Oficio. Recordemos lo fundamental: el Tribunal de la Santa Inquisición en España nació el 1 de noviembre de 1478 por bula del papa Sixto IV y a petición de los reyes Isabel y Fernando. La Inquisición no fue un invento español: sus orígenes se remontan a la inquisición francesa del siglo XIII, creada para perseguir la herejía albigense. En España nació con la finalidad de mantener la ortodoxia católica en un contexto de seria tensión social por las minorías de judíos conversos que, según la acusación popular, seguían practicando su religión. ¿Y esto era tan importante? Sin duda, sí, porque la unidad política del reino descansaba de hecho sobre la unidad religiosa. Así que la Inquisición nace bajo control de la Corona para asegurar la unidad religiosa del Reino en un momento en el que se estaba construyendo la unidad política de un Estado moderno.

A partir de aquí, la Inquisición española actuará sobre los judíos y musulmanes conversos al cristianismo, y también, más tarde, sobre los protestantes. En las posesiones españolas de América también hubo Inquisición, pero apenas si actuará: se consideraba que los indios eran neófitos en la fe y, por tanto, se les aplicó una notable tolerancia. La Inquisición española existirá hasta 1834. Se ha exagerado mucho sobre el número de víctimas de la Inquisición. En realidad, parece demostrado que el número de ejecuciones no llega al 2% de los casos abiertos, lo cual puede traducirse en una cifra aproximada de 5.000 ajusticiados a lo largo de trescientos cincuenta años de historia. Cifras muy inferiores a las de los tribunales civiles y también muy por debajo de las que las guerras de religión ocasionaron en los países protestantes.

Lo que hace Iván Vélez en este libro es contar las cosas tal y como fueron: cómo y por qué se implanta en España la Inquisición, qué papel jugó Torquemada, qué estructuras organizaban el Santo Oficio, por qué se expulsó a los sefardíes, la huella que Torquemada dejó y, en fin, otros aspectos menos conocidos, como la acción de la Inquisición sobre los gitanos y sobre las brujas. Punto este último, por cierto, donde el Santo Oficio demostró ser mucho más racional (y clemente) que los tribunales montados en otros lugares de Europa y cuyas víctimas se contaron por decenas de miles. Después de este libro, es más fácil entender por qué hubo en España una Santa Inquisición.

Temática:
Conoce a uno de los personajes más señalados por la historia de la España de la Santa Inquisición
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Dónde leerlo:
En un castillo
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