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LO LEÍDO
y lo liado
un blog de enrique garcía-maiquez

Mi musa ronca

En mi cabeza sonaba espectacular. Cada cierto tiempo quiero reunir mis artículos de prensa que se lo merezcan. No son tantos. Aunque escribo como mínimo uno al día, sólo llego a los cincuenta que se salvan en cuatro o cinco años. El índice de mortalidad asusta sólo de pensarlo. También tengo que pensar en un título que los agrupe, suficientemente amplio, pero descriptivo. Hasta ahora los títulos han estado bien: De ida y vuelta, Un paso atrás y, sobre todo, El burro flautista.. Todos iban con su guiño puesto.

Leyendo a Fray Luis de León, de pronto vi algo que estaba bien, porque remitía a la poesía de fondo que han de tener los artículos salvados, pero también a las exigencias que la vida pública y el compromiso diario le imponen. Los versos que me inspiraron rezaban:

Porque mi ronca musa,

en lugar de cantar como solía,

tristes querellas usa,

y a sátira la guía

del mundo la maldad y tiranía.

Ronca musa, qué título tan chulo, me ilusioné. Hasta qué desperté como al que le sobresalta su propio ronquido. ¿No parecería imperativo en vez de adjetivo: Ronca, musa? Si le doy la vuelta es peor. Suena a nombre propio: Mi musa Ronca o a verbo terrible: Mi musa ronca, de tanto como la aburro. La musa ronca suena a la cornamusa y no arregla lo del sueño. Es una pena porque la reverencia a fray Luis, la protesta por la política y el estado del mundo, la ironía con mi inspiración y la sugerencia de que la musa también tiene algo que decir en los artículos me encantaban. Pero la eufonía tiene razones a las que la razón a de resignarse.

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