X
LO LEÍDO
y lo liado
un blog de enrique garcía-maiquez

Dante dietético

Quizá porque estoy a dieta, me he fijado meticulosamente en el canto XXVI del Purgatorio, donde se redime la gula. Entre líneas he visto, que, igual que en la cornisa para los avariciosos se encuentran los propiamente dichos y los pródigos y, más arriba, en la de la lujuria, unos y otros, ya me entienden, aquí tendrían que estar los obesos y los obsesos de la línea.

 

Lo que es claro es que Dante no se tomaba a broma este pecado, ni «sus muy desdichadas consecuencias».

 

Gracias a mi atención, vi que Micó en su traducción subrayaba en los versos finales la relación con el hambre y sed de justicia:

 

¡No sienten los excesos de la gula

y siempre tienen hambre de justicia!

 

Me precipité, hambriento, sobre el original:

 

 

E e ouvi dizer: «Beato a quem costuma

a graça alumiar, e em quem, sem custo,

por gosto gula a mais nâo se presuma

sempre exaurindo assim só quanto é justo!»

 

Sospeché que la referencia de Dante es al revés. Se trae la justicia al comer y al beber. Pero como mi italiano no da para mucho, revisé otras traducciones:

 

Y oí «Beato aquel al que ilumina

tanto la gracia que el amor del gusto

no en el pecho excesivo afán humea

y solamente tiene un hambre justa.

                        [Fernando Gutiérrez]

 

*

 

… that in their bosom’s core

The palate’s lust kindles no craving fumes

And righteousness is all they hunger for

[Dorothy L. Sayers]

 

*

 

 

E e ouvi dizer: «Beato a quem costuma

a graça alumiar, e em quem, sem custo,

por gosto gula a mais nâo se presuma

sempre exaurindo assim só quanto é justo!»

 

[José Pedro Xavier Pinheiro]

 

*

 

 

Y oí: Feliz el que la gracia suma

así en el pecho siente, que del gusto

y el vapor que despide no se ahuma,

 

y su apetito arregla a lo que es justo.

 

[Conde de Cheste]

 

*

Y escuché decir: «Bienaventurados aquellos a quienes ilumina tanta gracia, que la inclinación a la gula no enciende en su pecho excesivo deseo y siente sólo hambre en la medida justa»

[Nicolás González Ruiz]

 

*

 

Y oí: «Feliz aquel en quien consuma

la gracia su dominio sobre el gusto

que al alma ya como pasión no abruma

y siente sólo de hambre cuanto es justo»

                        [Abilio Echeverría]

 

***

 

La resonancia y evocación del hambre y sed de justicia está, pero, oh maravilla de lo concreto, ceñida a lo práctico del alimento. Porque la primera justicia es comer exactamente lo apropiado, sin regímenes ni atracones. La justicia sería dar a cada ayuno lo suyo.

 

 

También te puede interesar